7.5.2.3. Gastos fiscalmente deducibles

   
  1. En general, se consideran deducibles los gastos previstos en la normativa contable, siempre que no estén expresamente excluidos por una norma fiscal.

    Para que un gasto sea fiscalmente deducible es necesario, además, que se haya devengado, esté contabilizado y se disponga de justificación adecuada (generalmente factura completa).

    Puede utilizarse, con carácter orientativo, la siguiente relación de gastos:

  2. Consumos de explotación
  3. Sueldos y salarios
  4. Seguridad Social a cargo de la empresa (incluidas las cotizaciones del titular)
  5. Otros gastos del personal
  6. Arrendamientos y cánones
  7. Reparaciones y conservación
  8. Servicios de profesionales independientes
  9. Otros servicios exteriores
  10. Tributos fiscalmente deducibles
  11. Gastos financieros
  12. Amortizaciones
  13. Provisiones
  14. Amortizaciones y provisiones en estimación directa simplificada
  15. Incentivos al mecenazgo: convenios de colaboración en actividades de interés general
  16. Incentivos al mecenazgo: gastos en actividades de interés general
  17. Otros conceptos fiscalmente deducibles. Pérdidas por deterioro del valor de los elementos patrimoniales. Importes deducibles.
  18. Otros conceptos fiscalmente deducibles.
  19. Gastos no deducibles
  20. Seguros de enfermedad
  21. Pérdidas por insolvencias de deudores
  22. TRATAMIENTO DEL IVA

    Como regla general, entre los gastos no debe incluirse el importe del IVA soportado en las adquisiciones de bienes o servicios, salvo en los siguientes supuestos:

    • Si la actividad desarrollada se encuentra en el régimen especial del recargo de equivalencia o en el de agricultura, ganadería y pesca.

    • En las adquisiciones de bienes que a su vez se transmitan con aplicación del régimen especial de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección.

    • Cuando en las adquisiciones de bienes o servicios las cuotas soportadas no resulten deducibles de las devengadas con arreglo a la normativa del Impuesto sobre el Valor Añadido.

  23. Desde el 1 de enero los contribuyentes podrán deducirse los suministros producidos en la vivienda, siempre que esta esté destinada parcialmente al desarrollo de la actividad económica.

    Cuando el contribuyente afecte parcialmente su vivienda habitual al desarrollo de la actividad económica, los gastos de suministros de dicha vivienda serán deducibles en el porcentaje resultante de aplicar el 30 por ciento a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

  24. Para la determinación del rendimiento los contribuyentes podrán deducir determinados gastos de manutención relaccionados directamente con el ejercicio de su actividad económica, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

    - Que sean gastos del propio contribuyente.

    - Que se realicen en el desarrollo de su actividad económica.

    - Que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería.

    - Que se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago.

    - que no superen, en ningún caso, los límites establecidos como gastos por manutención y dietas de los contribuyentes con rendimientos de trabajo, señalados en el artículo 9,A,3,a) de la Ley 35/2066 del IRPF.